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Alianzas de Boda ~ Aros de Matrimonio ~ Anillos de casados

Alianzas de boda, aros de matrimonio, anillos de casados… Varios son los nombres utilizados para designar lo que la RAE define como “El anillo matrimonial o de esponsales”, esto es, que simboliza la unión en matrimonio de una pareja.

Su origen se remonta a los tiempos del antiguo Egipto, donde el marido entregaba a la esposa una alianza de hueso, marfil, cuero… que simbolizara su amor eterno y con ello entregaba a su esposa el cuidado de su hogar y posesiones. Desde allí paso a las civilizaciones griega y romana, desde donde nos llega a nosotros sin apenas variaciones en su concepción original.

La civilización romana fue igualmente quien asentó la idea de llevar el anillo de boda en el dedo anular, ya que tenían la creencia de que por ese dedo en particular pasaba la “Vena amoris” que tenia conexión directa con el corazón. En cuanto a la mano en que se porta el aro, depende de cada país, siendo en España la costumbre que sea la mano derecha la que lleve la alianza de boda.

Varias son las dudas que surgen a unos novios cuando se plantean comprar las alianzas para su boda:

1- El material es una de ellas, ya que hoy día existen alianzas de oro, plata, platino, cerámica, acero, titanio, carbono… No obstante el vencedor por goleada ahora y a lo largo de los tiempos es el oro de ley… y es que algo tiene el agua cuando la bendicen. Aunque existe posibilidad de elaborar las alianzas en oro de diferentes quilatajes (14, 18, 24 quilates…), lo habitual es que se fabriquen en 18 quilates, que presenta una elevada cantidad de oro y una dureza perfecta para resistir el paso de los años. Asimismo las alianzas pueden fabricarse en el tradicional oro amarillo, en oro rosa o en oro blanco, siendo aquí preciso incidir en que el oro amarillo y rosa tienen un menor mantenimiento que el blanco, que trae un acabado con baño de rodio que pasado un tiempo será necesario volver a dar ya que se irá quitando y el aro amarilleará. Una vez decidida la clase de oro que queremos necesitamos escoger tamaño, forma, grosor… y ahí encontramos nuestra segunda duda:

2- El presupuesto que deseamos dedicar. En ocasiones se encuentran parejas de novios que tras planificar los diferentes gastos que conlleva su boda sin muchas limitaciones económicas, deciden escatimar en el precio de las alianzas. Obviamente cada cual decide como emplear su dinero, pero no parece tener mucha lógica gastar de más en distintas cosas que van a durar unas pocas horas o un día mientras se intenta ahorrar en algo que se supone nos acompañara en nuestra mano durante el resto de la vida.

3- Alianza clásica o moderna. Aclaremos que la alianza clásica es la de oro amarillo de primera ley, 18 kilates, de media caña, osea convexa en la parte superior y lisa en el interior. Dentro de ésta pueden existir diferencias de anchura, grosor o acabado liso o avellanado en su interior, además de poder confeccionarse en los tres tipos de oro: amarillo, blanco y rosa. Este tipo de alianza suele ser la más económica y la que mejor envejece ya que nunca pasará de moda.

La alianza moderna suele ser más voluminosa y llevar más cantidad de oro, por lo que necesariamente es más cara que la clásica. Existe tal variedad que resulta difícil listarlas pero suelen tener acabados más llamativos y bonitos como satinados, texturizados, martillados, punteados, esmaltados, efecto hielo, efecto arena… Así como grabados en el exterior, lapidados o incorporación de piedras en sus diseños. Y una vez decidido el estilo de alianza una nueva duda nos asalta:

4- ¿Iguales o distintas? La tradición diría que iguales ya que era lo habitual años atrás, sin embargo en los últimos tiempos no son pocos los novios que escogen alianzas diferentes entre sí. También hay quienes las desean iguales pero con una pequeña diferencia más femenina para ella, añadiendo un diamante en el aro de la futura esposa.

5- Grabación. A pesar que en los últimos tiempos se pueden grabar en cualquier parte, habitualmente las alianzas se graban en su parte interior, siendo la grabación más habitual el nombre del cónyuge seguido de la fecha del enlace matrimonial. También hay quien prefiere grabar ambos nombres o únicamente la fecha, eso ya depende de una mera apetencia personal.

Por último algunas consideraciones a tener en cuenta a la hora de adquirir los aros de boda: la talla depende del dedo y éste en mayor o menor medida de la temperatura ambiental, por lo que lo ideal sería ir a probarle un día sin demasiado calor ni frio. Otra sería la fecha en que las encargamos y es que si bien las alianzas se pueden confeccionar relativamente deprisa, anticiparse un mes o dos a la celebración de la boda puede evitar agobios de última hora por si queremos una alianza muy peculiar o una talla muy grande o pequeña que pueda llevar tiempo elaborar.


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